Rudy Chernicof con Ascensión Mendieta después de ver la obra Por Amor a Gila

¡La genial Ascensión Mendieta vino a verme, el día de su cumpleaños!

El pasado 29 de noviembre tuve función con “Por amor a Gila” en la Sala Tarambana, y tuve la gran suerte de que vino a verme una de las mujeres más encantadoras, valientes y con mayor tenacidad de este mundo, Ascensión Mendieta.

Ascensión que llevaba más de 30 años intentando dar una sepultura digna a su padre, fusilado injustamente en la posguerra, en el 2010 decidió incluir su caso dentro de la conocida en España como “Querella Argentina“, por la que muchos hijos y nietos de republicanos pidieron a la justicia Argentina que les ayudara a obligar a la justicia española a que les dejara encontrar los cuerpos de sus seres queridos.

Ascensión tuvo que viajar hasta Argentina con 88 años para declarar ante la jueza Servini, y por fin, gracias a la justicia argentina consiguió que la justicia española hiciera lo que no había hecho tras tantos años de lucha, y en junio de este año 2017 encontraron el cuerpo de su padre.

Ascensión “el día que cumplía 92 años venía a verme a mí”, actor argentino y pudimos celebrar con ella ese feliz día, después haber conseguido el objetivo por el que ella y su familiar trabajaron durante tanto tiempo, y por supuesto le cantamos “el cumpleaños feliz”.

Durante la actuación se pudo divertir con las anécdotas de la vida de Gila y también recordamos como a Miguel, soldado republicano, que como él decía “lo fusilaron mal” pues tuvo la suerte de sobrevivir a “un fusilamiento sin el rigor del apunten disparen”, aunque después cayó preso en un campo de concentración y posteriormente pasó por las cárceles de Yeserías, Santa Rita de Carabanchel y Torrijos, donde conocío a Miguel Hernández.

Fue realmente emocionante poder tenerla a ella y a parte de su familia, porque todos han luchado y han sido los primeros en conseguir algo que hasta ese año 2017 no se había conseguido en España, abrir una fosa común por orden judicial y además, encontrar el cuerpo del familiar perdido.

Ella sigue diciendo que hay mucho por hacer, porque todavía hay muchos que no han podido encontrar a sus seres queridos enterrados en tantas fosas comunes.

¡Muchas gracias Ascensión, fue un gran honor tenerte de público!

Rudy Chernicof con Ascensión Mendieta, familia y amigos
Rudy con Ascensión Mendieta, su familia y amigas, tras ver la obra “Por amor a Gila”. (29-11-2017)
Rudy Chernicof con la vocal del distrito de Chamberí Blaca Gómez

El ayuntamiento de Madrid aprobó poner una placa de homenaje en la casa donde vivió Gila

El pasado 13 de noviembre el Pleno de la Junta Municipal de Chamberí de Madrid, aprobó por unanimidad la instalación de “una placa en memoria de Miguel Gila en la calle Zurbano (antiguo nº 68 y actual nº 84), donde se crió.”

Tuve la suerte de poder asistir al acto, junto a Estrella de “El Mundo de Gila“.

Gila como el decía sufrió “un empacho de dictadura” y los argentinos tuvimos la suerte de que decidiese venir a vivir a nuestro país y poder disfrutar de su genial humor.

El destino me llevó a compartir con él escenario en el musical que creó y dirigió “Yo encogí la libertad”. A partir de ahí fue cuando nos hicimos amigos, y en una de mis visitas a España pude verlo de nuevo en Barcelona, donde entonces vivía.

Para mi fue un honor que me incluyese en su libro “Memorias de un exilio. Argentina Mon amour”, con estas palabras:

 Rudy Chernicof, gran actor, capaz de interpretar cualquier papel aunque fuese el de un niño travieso que meaba en el cajón donde el abuelo estaba en coma o un aficionado a faquir que se presentaba en un concurso televisivo…”

El acto para mi fue mi emotivo y agradezco al concejal Jorge García Castaño que me dejase decir unas palabras, y a Blanca Gómez vocal de Ahora Madrid que presentara la iniciativa de poner la placa en la casa donde vivió Miguel.

¡Bien  hecho Madrid!

Rudy chernicof diciendo unas palabras en el acto homenaje a Gila
Rudy diciendo unas palabras en el pleno de la Junta de Chamberí de Madrid, en el que se aprobó poner una placa como homenaje en la casa donde vivió Miguel Gila.